¿Por qué la cotorra se hizo plaga? (Segunda Parte)

¿POR QUÉ LA COTORRA SE HIZO PLAGA? (SEGUNDA PARTE)

Por Nelso A. Torresi

SINÓPSIS
Hace ya muchos años que se observa un paulatino aumento de cotorras (Miyopsitta monachus [Boddaert]) en zonas de cultivos agrícolas de la Pampa Húmeda, en donde aún existen árboles plantados por el hombre, es decir, en los montes de las chacras y/o taperas que aún quedan. También se observa este aumento en los pueblos de algunas provincias, especialmente aquéllos con árboles exóticos de gran altura.
Por lo tanto, en este trabajo se tratará de determinar mediante hechos observados y tomados de la realidad ecológica, las causas de este aumento poblacional de cotorras.

DESARROLLO DEL TEMA
Podemos conjeturar que el aumento de la población de cotorras (Miyopsitta monachus) [Boddaert]) en las zonas antes mencionadas, se debe en general a diversas causas, a saber:

1.  La introducción de árboles exóticos de gran altura y con tallo liso, particularmente el eucalipto (Eucalyptus sp.).
2.  La disminución de sus depredadores naturales por parte del hombre.
3.  La abundancia de alimentos proporcionados por el hombre.
4.  El talado de árboles autóctonos (desmonte) en vastas regiones del país por parte del hombre.

2-LA DISMINUCIÓN DE SUS DEPREDADORES NATURALES POR PARTE DEL HOMBRE
El hombre produjo una disminución de los depredadores naturales de las cotorras al cazarlos y matarlos con trampas, escopetas, palos, venenos, etc. ya sea por placer, deporte o porque frecuentan su peridomicilio depredando algunos de sus animales domésticos. Pero sin lugar a dudas, los fue diezmando indirectamente a través de la agricultura industrial del monocultivo de la soja, con prácticas como la siembra directa y las fumigaciones terrestres o aéreas, donde se emplean gran cantidad de agrotóxicos, que destruyen a todas las cadenas alimentarias.
Estos depredadores son, entre otros, la comadreja overa (Didelphis albiventer), gatos monteses, aves rapaces como halcones, aguiluchos, etc. Es una relación ecológica interespecífica de depredación artificial, ya que es  realizada por el hombre.
Como conclusión podemos decir que una disminución de sus depredadores naturales por las causas expuestas anteriormente, hace que aumente su población y juntamente con las demás causas se transformen en plaga.
Para avalar aún más esta hipótesis de trabajo, podemos citar a diversos autores que se han pronunciado al respecto:

“ … y porque se sigue exterminando a los animales que comen cotorras, que son los gatos monteses, halcones, aguiluchos, etc. A estos animales se los matan con armas de fuego, trampas y también mueren muchos cuando se fumiga con plaguicidas. … Este marsupial (Se refiere a la comadreja overa (Didelphis albiventer), que ya existía en la época de los dinosaurios, es uno de los animales más odiados porque cada tanto entra a la noche en los gallineros y destruye gallinas y huevos. Pero existió durante millones de años sin gallinas ni gallineros. ¿Qué comía? … casi cualquier animal de poco tamaño, desde insectos hasta ratones, cuises y también aves, sus huevos y sus crías, incluyendo cotorras y torcazas”. “Posiblemente sería más económico hacer gallineros o coberturas dormitorios para gallinas, a prueba de comadrejas, en vez de hacerle la guerra a las comadrejas y después tener que soportar la acción de plagas de cotorras, torcazas, cuises, escarabajos, etc.  que una población grande de comadrejas ayuda a mantener gratis bajo control” (Barbetti, 1991).
“ … Cotorras, loros y palomas silvestres se han visto favorecidas tanto por la persecución que el hombre ha hecho a sus enemigos naturales, que comiendo sus crías o destruyendo sus nidos controlan su excesiva fecundidad; … “ (Myers, 1979).
“ … muchas especies de halcones, aguiluchos y otras aves de rapiña, de reptiles y de mamíferos, que se alimentan de huevos y pichones, disminuyeron o huyeron hacia bosques más lejanos, con lo cual se rompió el equilibrio biológico y se multiplicaron con exceso ciertas especies, como la cotorra, llegando a convertirse en un azote para el agricultor. Este es el origen en realidad, de la mayoría de las “plagas”: el resultado de un desequilibrio biológico creado por el hombre mismo. … “ (Walpen, 1979).

DEFINICIONES CONCEPTUALES
Depredadores naturales: También llamado “predador”. “Es el individuo que ataca directamente a otro de distinta especie con el fin de alimentarse. Por ejemplo, el yacaré (predador) come a la palometa (presa)”. VICINO, María del H. y BARRIENTOS, Liliana I. Ciencias Biológicas 1. Ed. Kapelusz S.A. Bs. As. 1988, pág. 6.
“Es la relación que se establece entre dos especies, en la cual una de ellas, llamada depredador, mata para alimentarse a otra, llamada presa. La mayoría de los depredadores son animales, algunos son carnívoros y otros herbívoros. Entre los depredadores herbívoros están los que se alimentan de toda la planta, impidiendo que ésta vuelva a crecer. Otros, en cambio, dejan vivas las raíces o solamente toman las hojas y los frutos de la planta, permitiendo de esta forma la recuperación de los vegetales”. ESPINOSA, Ana María y ESPINOSA, Cora María. Ciencias Biológicas 1. Ediciones Santillana S.A. Buenos Aires. 1988, pág. 151.
Animales domésticos: “Es aquel que forma parte de un hogar, domus, que está sometido al dominio de un amo al que proporciona sus productos y servicios, que se reproduce en estado de cautiverio voluntario y da origen a hijos que, como él, están sujetos al dominio y servidumbre del amo” (CORNEVIN).
“Es el que se alimenta en la casa del hombre o alrededor de ella, donde se reproduce y es habitualmente criado” (SAINT-HILAIRE).
“Es aquél que, criado de generación en generación bajo la vigilancia del hombre, ha evolucionado de manera tal que ya constituye en realidad, una especie, o al menos una raza diferente de la forma salvaje primitiva que le dio origen” (THEVENIN).

BIBLIOGRAFIA ESPECÍFICA
BARBETTI, Ricardo. Plagas y Malezas. Un modo eficaz de controlarlas. Revista “Anales”. Editada por la Sociedad Rural Argentina. Año CXXIV, Nº 1/3. Enero/Marzo 1991, págs. 60-67.
MYERS, Eduardo J. Plagas. Su enfoque ecológico. Revista “CYTA”, Ciencia y Tecnología Agropecuaria. Editada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Santa Fe. Nº 8. Mayo de 1979, págs. 23-25.
TORRESI, Nelso A. Los Animales Domésticos y el Equilibrio Ecológico. Editorial Dunken. Capítulo II: Las Plagas. Pág. 10. Buenos Aires 2014.
WALPEN, María Esther. Las Cotorras y su control. Revista “CYTA”, Ciencia y Tecnología Agropecuaria. Editada por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de la Provincia de Santa Fe. Nº 9. Junio de 1979, págs. 23-25.
THEVENIN, Renè. El origen de los animales domésticos. Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA). 1961.

CONTINÚA EN LA TERCERA PARTE:

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